La lana, que históricamente fue un recurso valioso, se ha transformado en un residuo difícil de gestionar para los ganaderos, lo que genera costos adicionales y afecta negativamente la sostenibilidad de las explotaciones ovinas.
El pasado sábado, 16 de noviembre, se celebró en Arens de Lledó (Teruel) la primera edición de la feria de lana organizada por el CITA de Teruel en colaboración con la Diputación Provincial de Teruel.
Este encuentro pretende, además de crear conciencia en la sociedad del problema, impulsar soluciones innovadoras para volver a incorporar la lana en una bioeconomía circular.
Ernestine Lüdeke, presidenta de la Fundación Monte Mediterráneo coordinadores del proyecto BioNNOMÍA, presentó el proyecto y enfatizó en que uno de los objetivos del proyecto es promover el desarrollo de productos y servicios trashumantes en un contexto de bioeconomía circular. El producto con mayor historia e importancia en la historia de España es la lana merina. La lana merina contiene lanolina (que no es más que el aceite o grasa presente de manera natural en el pelo de las ovejas) que tiene propiedades antimicrobianas y antibacterianas.
Desde BioNNOMÍA queremos emplear la lana ecológica merina de ganaderías trashumantes para moda y textil y su uso para tratamientos medicinales, elaborando un catálogo de bio productos derivados de la lana y piel ecológicas.
BioNNOMÍA cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por la Unión Europea – NextGenerationEU.





